"LA CLAVE PARA VENCER": Lectura para hoy: 1 Juan 3:6

Aliento en Alta Mar
Un tiempo a solas con el Buen Capitán

Lectura para hoy: 1 Juan 3:6

Hola, mi querido marinero o marinera. Hoy sigo leyendo la primera carta de Juan.

Me toca un versículo que da mucho para pensar y hablar:

"Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido."

(1 Juan 3:6)

Juan es muy claro y directo:

"Si pecas, es porque no permaneces; pues si permaneces, no pecas."

¡Uf! ¿Cómo puede ser esto?

Bueno, hay algo interesante aquí.

Muchas veces me he enfocado tanto en no pecar, en no fallar, en no desobedecer, que al final termino pecando, termino haciendo lo que no quiero.

El error está en que muchos hacemos lo mismo: nos enfocamos en el pecado, no queremos pecar…

Cuando en realidad deberíamos enfocarnos en Jesús y en permanecer en Él.

Juan, sencillamente dice algo así; 

El que permanece, no peca. Por lo tanto, el que peca, es porque no permanece.

Me pregunto y te pregunto:

¿Estoy permaneciendo en Jesús?

¿Qué es permanecer?

¿Cómo se puede lograr esto?

Al hablar de permanencia, no puedo dejar de pensar en la vid y los pámpanos. Jesús habló de esto y lo comparó con permanecer en Él.

En Juan 15 Jesús dijo que nosotros somos como los pámpanos y Él es la Vid verdadera.

Para poder llevar frutos que glorifiquen al Padre Celestial debemos estar conectados, recibiendo la buena savia de la Vid —es decir, de Jesús.

Pero necesito más ayuda. Esta es solo una ilustración…

¿Cómo lo pongo en práctica?

Creo que la clave está en buscar con toda honestidad a Jesús, llegar a conocerle, llegar a verle.

Juan dice:

"El que peca no le ha visto ni le ha conocido."

Esto se relaciona con lo que dijo al comienzo de su carta.

Juan, inspirado por Dios, ha escrito para que nosotros —los que leemos— lleguemos a conocer al Buen Capitán, lleguemos a tener una comunión real con Jesús, con Dios, por medio de su Espíritu Santo.

Hoy también he leído el Salmo 5, el cual fue escrito por David.

La Biblia dice que David tenía un corazón conforme al de Dios.

Todos sabemos que amaba al Señor… pero pecó de manera muy grosera. Adulterio y asesinato marcan su historia.

Y sin embargo, la gracia y la misericordia divina lo alcanzaron.

No sé en qué momento de su vida escribió este Salmo, lo que sí puedo decir es que aquí veo que David está permaneciendo en Dios y en eso está la victoria.

David reconoce que todo en su vida es por pura misericordia.

El Salmo comienza con una oración.

David derrama su corazón, su carga.

Dice que clama y hasta gime.

Es decir, está derramando todo lo que le trae dolor y ansiedad.

Está buscando un tiempo a solas con el Buen Capitán.

En el verso 3 dice:

"Oh Señor, de mañana escucharás mi voz;

de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré."

Salmo 5:3

La clave está en permanecer.

Aquí está la forma de permanecer en Él.

Venir cada día al encuentro con Jesús.

Confesar cualquier pecado y andar en su luz.

Buscar su amistad, su comunión.

Adorarle de todo corazón.

Quien se mantiene en esta intimidad cada día, no tendrá pecados —porque la sangre de Jesús los habrá limpiado.

¿Has tenido tu encuentro a solas con el Buen Capitán?

Cuéntame:

¿Qué te ha hablado hoy el Señor?

¿Qué es para ti permanecer en Jesús?

Espero leer tu opinión, tu comentario.

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Aquí me despido por hoy.

Gracias por acompañarme en esta travesía por el mar de la vida.

Que Dios te bendiga.

— Gerwuer ⛵️

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