Un encuentro transformador con el Dios Creador
“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.” (1 Juan 2:12) El apóstol Juan escribe con ternura a creyentes verdaderos. No le escribe a extraños, no le escribe a sus enemigos, sino a los que considera sus “hijitos” — son las personas que han recibido el regalo más grande: el perdón de sus pecados por medio de Jesucristo. Si leemos lo que escribió Juan, al comienzo de su relato del evangelio, veremos qué él menciona que muchos de los que vieron y conocieron de cerca a Jesús, no lo recibieron, no creyeron en sus palabras, no aceptaron que Él era el Salvador, pero luego afirma: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." (Juan 1:12-13) ¡Qué maravilla! Los que hemos recibido a Cristo por la fe, somos hijitos amados. No te olvides de esta verdad: Eres hijo, n...