Un encuentro transformador con el Dios Creador
“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.”
(1 Juan 2:12)
El apóstol Juan escribe con ternura a creyentes verdaderos. No le escribe a extraños, no le escribe a sus enemigos, sino a los que considera sus “hijitos” — son las personas que han recibido el regalo más grande: el perdón de sus pecados por medio de Jesucristo.
Si leemos lo que escribió Juan, al comienzo de su relato del evangelio, veremos qué él menciona que muchos de los que vieron y conocieron de cerca a Jesús, no lo recibieron, no creyeron en sus palabras, no aceptaron que Él era el Salvador, pero luego afirma:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios."
(Juan 1:12-13)
¡Qué maravilla! Los que hemos recibido a Cristo por la fe, somos hijitos amados. No te olvides de esta verdad: Eres hijo, no eres esclavo.
Ahora Juan escribe su carta justamente a los que son Hijos, esos que recibieron a Jesus, y si prestamos atención veremos que, a lo largo de su primera carta resalta el contraste que hay entre los hijos de Dios y los que no lo son. Unos andan en la luz, pueden ver con claridad, mientras los demás andan tropezando en la oscuridad.
En sus palabras nos deja ver que todo cristiano es un hijo amado que ha recibido el perdón de Dios y en su vida se hace evidente el cambio interior.
Todo aquel que ha tenido un encuentro con el Dios creador, experimenta una transformación que se manifiesta en su conducta exterior.
Si no se puede ver un cambio genuino, es evidente que no hubo un encuentro divino.
Es imposible conocer a Cristo de verdad y seguir viviendo de la misma manera.
La Escritura confirma esta verdad una y otra vez. Pablo escribió a los Efesios:
"En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
(Efesios 4:22-24)
Podemos ver que el perdón es la puerta que nos introduce en esa vida nueva. Sin perdón, no hay comunión con Dios. Sin perdón, no hay gozo completo. Sin perdón no hay amor a los hermanos.
Si una persona dice que anda con Jesús pero no ama a su hermano, si no demuestra gracia, paciencia, misericordia y amor hacia los que están a su alrededor ¿Cómo se comprobará que en verdad es un hijo de Dios? Eso es lo que plantea Juan.
Todo esto solo es posible por la obra del Espíritu Santo obrando en nuestro interior. De lo contrario no se puede vivir como pide el Señor.
Mi deseo es que la Palabra de Dios abunde en nuestras vidas, porque solo ella nos transforma y santifica.
Antes de terminar quiero invitarte a examinar tu manera de andar.
¿Se ve en tu vida la marca de haber sido perdonado?
¿Se refleja tu amor a Dios en tu trato hacia los demás, en tu forma de vivir, en tus palabras, en tus decisiones?
Recuerda: Ya no somos esclavos de la oscuridad, ahora por la fe en Jesús, somos hijos amados y portadores de Su Luz.
Y si somos sus hijos, nuestra vida debe brillar de tal manera que otros puedan ver a Cristo en nosotros.
Oremos con sinceridad:
"Padre Santo, gracias porque me perdonaste por medio del sacrificio de Jesús. Haz que ese perdón transforme todo mi ser. Quiero caminar en tu luz y amar como Tú me amaste."
Amén.
Bueno, ahora me despido. Te doy las gracias por tu compañía en este tiempo de reflexión!
Sigue firme en la fe, sigue creciendo en amor, sigue brillando como hijo de Dios.
Te saluda Gerwuer ⛵️
Hasta la próxima, si Dios lo permite.
Comentarios
Publicar un comentario
Tus comentarios son bienvenidos.👍🏻 Gracias por acompañarme en este nuevo recorrido. 🌅
Te pido por favor que, si te gusta el contenido, si es de bendición, lo compartas con el resto de la tripulación. Si encuentras algún error, si tienes alguna sugerencia o quieres dejar tu opinión, por favor escribe aquí 📝. Será un gusto leer y responder. Te saluda Gerwuer ⛵️